EPISODIOS ANTERIORES 

[ 28 / 11 / 2019 ]

 

EL NO-ARTE DE LA FUGA

(Por una des-educación permanente y sostenible)

Un proyecto de ensayo performativo sobre el texto de Alan Kaprow La educación del des-artista.

(Alan Kaprow. La educación del des-artista. Árdora ediciones. Madrid, 2007

Traducción, prólogo y epilogo de Armando Montesinos y David García Casado)

José Maldonado.

Kaprow[1] es inagotable, como lo son Bach, Askevold, o la electrodinámica cuántica; y como lo son otros muchos, como por ejemplo sucede con Delia Derbyshire, Dafne o Pauline, también con Wendy[2].

 

La fuga, las estructuras derivadas y asociadas a ella, no son pocas (tal vez infinitas), tiene una exótica relación con el espaciotiempo; y no necesariamente de la fuga se deriva la fugacidad, pero eso será lo que intente en este pequeño ensayo, nadar en las salvíficas aguas de la educación del des-artista* y deambular de contraseña en contraseña* hasta que logre recuperar el sentido, cierto sentido, de lo que supone el retorno a la independencia del observador y su creación o medida, y también de los fenómenos, asombrosos, a los que se ve expuesto el des-artista.

 

La observación ha sido proclamada en ciertos campos como instantánea y probabilística[3]. Un observar que acontece sobre un campo en tensión entre lo continuo_discreto y determinista (o complementario); campos que dejan atrás, o recluidos en un área o dominio de acción muy específico, lo absoluto de la mecánica clásica y lo relativo del espaciotiempo en relación a contextos o marcos de referencia en movimiento (que desbarataban lo absoluto de la observación, y su unicidad) o la objetividad industriosa de la ciencia y su necesidad de precisión y certeza, a la cual, en la medida de lo posible,  el conocimiento científico trata siempre de llegar de la manera más rápida posible… pero alejada, también siempre, de toda instantaneidad, es su sino, y de toda subjetividad: la luz no es una palanca o un varita mágica.

 

En Kaprow, como en la ultimísima física cuántica, el observador vuelve a ser medida de las cosas… y la poesía, la luz o el sonido nos muestran un universo en fuga con una velocidad de escape, de sí mismo y hacía sí mismo, de difícil medida, pero de entropía cierta. La fuga es el sonido de la fugacidad de lo que se nos escurre entre las manos a ojos vista. El des-artista construye castillos de arena y luz dentro de un reloj al que es imposible darle la vuelta*.

 

Este pequeño ensayo o intento de reflexión estará dividido o entrelazado como sí de una fuga y sus dinámicas de fugacidad se tratara: presentación de los sujetos y contrasujetos, apertura a la modulatoria y la tonalidad relativa y sus silencios, el retorno del sujeto, o su re-encuentro, con la tonalidad inicial, y finalmente una pseudo coda con la que desleír todo lo conseguido para que la fuga no pierda su fugacidad.

 

A ello me dispongo. 

(sobre la marcha habrá modificaciones, variaciones y anotaciones nuevas. La intención es no perder el sentido y hacer tanto como deshacer pueda: el lenguaje lo permite, mi incapacidad de medir, también.

 

Próxima entrega

[29 / 11 / 2019 ]

 

Kaprow arranca su ensayo (casi un libro de autoayuda) abierto a la fascinación por un periodo que desgarra y desangra la economía y hace jirones la cohesión social. A través de 10 aporías, a través de las cuales nos plantea problemas combinados de lógica y estética que se nos antojan tan irresolubles como ciertos.... pero que siembran duda y consternación en nuestros corazones al mismo tiempo que fascinación por el tiempo que vendrá: un futuro llamado a aniquilar las consideraciones y certezas del pasado con las que nos habíamos anclado, tan cómodamente, en el presente.

 

Kaprow, en cada una de ellas evidencia una bajada de tensión o un más allá de lo que los artistas-Artistas[4] tenían o tienen en sus manos, fulmina una ilusión del arte: en la primera los esfuerzos escultóricos contemporáneos, en la segunda la poesía, en la tercera la música electrónica; la cuarta es para que miremos de otra manera las películas underground, la quinta la dedica a la arquitectura, en la sexta hace un requiebro con la danza moderna, la séptima es para hacer morder el polvo al Land art y ciertos accionismos y performatividades, la octava está destinada a enfatizar el desfase del arte ambiental y su evanescencia; una terrible novena aporía que cierra el telón del teatro contemporáneo.... y una décima que es un etc. cósmico y parabíblico que sirve, no para descansar, sino para que tomemos aire y consideremos la terrible posibilidad de que el No-arte, aquí con mayúsculas, es más, así lo afirma Kaprow, qué el arte-Arte.

 

(i.e.)

 

A modo de #1 (en las pseudo tablas de la ley K):

 

Que el modulo lunar LM constituye un ejemplo superior a todos los esfuerzos escultóricos contemporáneos;[5]

 

A modo de #4 (en las pseudo tablas de la ley K):

 

Que ciertas grabaciones por control remoto de la vida de las familias residentes en guetos, filmadas (bajo su autorización) por antropólogos, son más fascinantes que los "fragmentos de realidad" tan alabados de las películas underground;

 

A modo de #7 (en las pseudo tablas de la ley K):

 

Que el polvo de debajo de las camas y los desperdicios de los vertederos industriales resultan ser ejemplos más convincentes que la reciente oleada de exposiciones que exponen residuos desperdigados por el suelo;

 

Así hasta # 10, el cósmico etc. parabíblico.

 

Que... etc., etc.,... el arte No-arte es más arte que el arte Arte.

 

 

Y esto no ha hecho más que empezar.

 

¿Qué es No-arte...? No-arte es aquello que aún no ha sido aceptado como arte pero ha captado la atención de un artista con tal posibilidad en la mente. El no-arte existe sólo fugazmente, primera contraseña de las cuatro que emplea Kaprow para desarrollar las categorías des-educativas.

 

El No-arte se convierte en reclamo, en trampa para mirones con sentido y necesidades estetizantes: ambientes cinéticos donde antes (incluso delante de sus narices, habitando el mismo presente) lo que había, y que será desvelado bajo la pátina-forma de lo artístico, en forma de cadena de montaje, tren de lavado o tintorería moderna. La inspiración, como la verdad, está ahí fuera, a la mano, más alcanzable que nuestro deseo... o casi.

 

Hacer arte es algo muy sencillo hoy en día.[6]

 

La vida del no-arte parece residir en su identidad fluida. En el baño de realidad porno constatativo.

Aun así, a pesar de toda la aspereza y desilusión, ciertos modos de ellas, que parecen residir en las palabras de Kaprow, se trata, y así lo reconoce el autor, de un posible acto de resistencia al Arte, un intento que se dispersará en el tiempo una vez que haya operado fuera del dominio de las convenciones de Arte. Todo esto se hace, el operativo de resistencia, avisando... no es útil si no se entiende que se pretende la indeterminación simbólica, un jueguecito, pero una significación clara y rotunda (es un hecho, nuevamente lo constatativo): la dialéctica entre el arte-no-arte es esencial... y constituye una simpática ironía (aún más con el paso y el desfase del tiempo).

 

En este punto es necesario citar multitud de nombres del periodo en el que se embarca el autor en este ensayo, así se hace de manera indirecta en las aporías que encabezan el ensayo (como bajadas del monte Sinaí). También imprescindible, y citado oblicuamente por Kaprow, el vibrátil análisis Robert Smithson, Entropía y los nuevos monumentos[7]. En él Smithson recorre perfectamente buena parte de las actitudes y comportamientos de algunos de los artistas que fijan su interés en el no-arte para trabajar bajo la dialéctica expuesta por Kaprow a lo largo de su forense texto (más bien biopsia).

 

A este respecto realicé un ensayo dónde desarrollaba y profundizaba como esta actitud frente al no-arte, y la fugacidad que parecía surgir de tal actitud, conllevaba una dispersión entrópica y cierta tendencia al desapercibimiento o borrado de la categoría imagen-arte o imagen no-arte[8].

 

Los sujetos y contra_sujetos quedan expuestos a lo largo de las cuatro contraseñas que establece Kaprow. Sujetos que se desplazan de una categoría a otra; la inevitable flecha temporal, la partitura que se autogenera sine die y que hace de los sujetos lo que son y su contrario: pliegues, despliegues y repliegues contrapunteados abocados al tarareo. El propio Kaprow se incluye en el listado de sujetos y contra_sujetos sobreexpuestos en la melodía que marca la fuga a través de las categorías_contraseña.

 

La dimensión simbólica no es neutralizada o incapacitada: se avisa que se hará de ella lo que se quiera; ahí la diversión, ahí el drama, y también ahí la fugacidad del no-arte. El asunto está en cómo se pasa de un estado a otro: ¿se trata de un tránsito continuo? ¿o es granular y discreto? Las implicaciones son muchas y el sentido tiende a estar, lo está, en las intersecciones lógicas y emocionales que se producen, en el fluir; en las inter_acciones, las intra_acciones[9] y en las trans_acciones. La estructura disipativa[10] deviene motor de transformación, acabamiento y entropía. No se trata de una analogía (not symbols were none intended)[11].

 

El No-arte es fugar y fugaz... el arte-Arte es un aparato de medida. La materialización en el mundo del Arte se produce a través de una maquinaria que mide y establece patrones desde las mediciones obtenidas a través del repertorio de tropos, técnicas y efectos y puntos de vista (esto es importante) etc.… que constituyen las necesidades humanas para sobrevivir en un mundo sobreabundante en el cual cada observador puede obtener un resultado diferente de la observación y de la medición obtenida[12]. Medir es una práctica agencial[13] y, por tanto, no es sólo revelatoria, también es performativa, y forma parte del proceso de medida y de lo medido, y del que mide, que es medido a su vez: toda medición es mutua!!!. Medir es intra-acción, no interacción (que no quedan descartadas pero que interviene en fases o momentos diferentes, como las transacciones: niveles de actividad o energía diferenciados). Los agenciamientos (la observación) son inseparables de lo que es observado. Medir es construir mundos, sacarlos a la luz o ponerlos en la obscuridad (arte, arte-Arte, anti-arte, y otras variantes empleadas por Kaprow) a partir de la experiencia, la observación y la poética medida del No-arte (medida por medida). Pero hay algo que escapa... algo que es liberado y se da a la fuga.

 

Otros, sin darle importancia alguna, han seguido el juego de otro modo. Pero todos se han dado cuenta de que la contraseña número uno no va a funcionar[14].

 

La poca fe de Kaprow en la contraseña #1, el no-arte existe solo fugazmente, es consecuencia de cierta sumisión al imperio de lo macro, de las grandes estructuras, de los sistemas constatativos y descriptivos, del capital y del nivel energético de los transaccional. Existe cierto espíritu de derrota que irá superando a lo largo del ensayo (pero parece que no hubiera repasado su texto. No al menos con la euforia con la que lo inició). Kaprow, al indicar la fugacidad germinal del no-arte al menos como postulado o partícula subatómica, está abriendo tal fugacidad al campo de lo cuántico, de lo semiótico y de los realizativo, y es ahí donde se abre la fisura que permite todos los intercambios; el hueco (que hay que saltar) que posibilita el movimiento de todas las piezas y categorías, de los elementos. No hay medida posible sin el hueco... desde ahí se mide. El hueco, en tanto que hiancia (fallo/errata/etc.…), es el punto de partida (principio de partida) del medir. El observador (observado) se desplaza (Film)-huye- saltando de órbita en órbita, de un nivel de menor energía a una capa (shell) de mayor energía... absorbe o emite energía (observa o es observado). Insisto, esto no son analogías.

 

Sujetos y contra_sujetos, partes y contrapartes, atrapadas en estructuras de sentido (son lo que son y hacen lo que hacen: se entrelazan para observar y ser observadas... y de ahí todo lo demás: entrelazarse luego existir... aun en la distancia infinita).

 

La primera contraseña queda pensada y desplegada para que el resto de contraseñas sean envueltas por esta primera, origen de toda expectativa y de toda duda, también de toda fascinación.

 

La segunda contraseña, (#2) el no-arte se confunde a menudo con el anti-arte, acunada ya en la primera, empieza a mostrar, sugiere, esto lo acabo de ver y no sé cómo explicarlo adecuadamente -lo intentaré más adelante- una especie de estructura de muñecas rusas en la cual la menor -la esencial en su micro estado e inestabilidad (fugacibilidad)- es la que está a la vista, y la mayor la que permanece oculta y tiene que ser desvelada al final del proceso de los levantamientos del resto de cubrimientos en el juego de puesta en circulación del sentido (la cosa pública). No son pocas, tampoco muchas... nuevamente son las que inter-acciona -aquí sí, es un nivel diferente, de mayor consumo de energía (y esto ya nos debería de sonar).

 

¿Qué es provocar respuestas éticas y/o estéticas positivas?...

 

Se trata de poner en crisis los valores convencionales, es decir, una lectura crítica de los valores que implique, eso parece pretenderse, una alteración de las condiciones existentes y una mayor conciencia de cambio y compromiso. Hacemos esto, dirán los anti-artistas, con la intención de remover y conmover las conciencias, es más, las conciencias de las clases y estamentos invocados, implicados y conminados, incluidos los anti-artistas como nueva clase -la actitud así lo debería requerir-  a observar las nuevas pautas de comportamiento en lo social, económico y político que el anti-arte pone sobre la mesa de negociación de una nueva estética y actitud que parece llegada para quedarse y cambiar el semblante... la apariencia del nuevo capital, del nuevo gusto y del nuevo criterio: la aplicación, si bien ha llegado lejos en términos generales, ha sido de aplicación diversa y dispersa, y el cambio, ha carecido, al proyectarse en el tiempo -mirado con cierta perspectiva- del calado cultural, social y educativo esperado.

 

Sin embargo, Kaprow sigue situándose en un margen estratégico muy astuto. Para él, el no-arte no alberga tal intención, la anti-artística referida en el párrafo; y la intención forma parte tanto de la función como del sentimiento en cualquier situación que deliberadamente pretenda difuminar su marco de actuación.

 

Podemos pensar, y así lo hace Kaprow, que más allá de la posible capacidad de transformación del arte (Arte), de la capacidad de hacer mejores o peores ciudadanos o personas, de una cierta aportación constructiva, que estos programas vanguardistas moralistas parecen ingenuos comparados con la presión de un contexto que desarrolla y despliega aportaciones políticas, militares, tecnológicas, educativas y propagandísticas que operan en los diversos sistemas y niveles de engarzamiento o enganche etc....

 

Kaprow no es optimista en la posible aportación del anti-arte a los cambios y transformaciones del contexto. Tal actitud, así de claro lo deja Kaprow (en adelante K):

 

Las artes, al menos hasta el momento, han constituido pobres ejemplos, excepto posiblemente para los artistas y sus minúsculos públicos. Sólo este tipo de intereses creados han concedido alguna importancia a las artes. Al resto del mundo no le puede importar menos. El término anti-arte, no-arte, o cualquier otra designación cultural comparte, después de todo, la palabra arte o su presencia implícita, lo que las convierte, en el mejor de los casos, en el tema de discusiones familiares, cuando no se reducen en última instancia a constituir meras tempestades en vasitos de agua. Y esto se puede aplicar al conjunto de esta discusión.

 

Podríamos remacharlo, que es difícil, con una imagen del juego de cambio de cromos de lujo, mercado del arte, entre clases altas o industriosas del complejo político-económico-militar, que diría Frank Zappa[15]. Pero tengo la sensación de que K fija muy bien la idea a través de su visión de cierta viciosa inercia sistémica.

 

Tacón bien torneado[16]¡!

 

Así llegamos a la tercera contraseña de K, por un camino, emboscadura, que nos conduce a la trampa_paradoja (ciervo herido por cazador[17]) del arte-Arte que es la condición por la que tanto mental como literalmente, en palabras de k, toda novedad termina cayendo: el arte-Arte se toma el arte muy en serio.

 

El arte engendra arte...

 

Próxima entrega

[ 03 / 11 / 2019 ]

 

 

Y re_crea una especie de microcosmos, de zona protegida, en la miseria y la lampancia: circo de desgracias sin gladiadores ni actos sacrificiales... sin sangre que no sea espectacular -la de los caídos en combate no cuenta si no acontece en las pantallas, portátiles o gigantescas: los viejos dioses han sido sustituidos por los dioses media y por lo inevitable del mundo, de la realidad más sobreabundante y grotesca, multiforme y sobrehumana, siempre sobrehumana. El juego abolido... de él sólo queda simulacro, también en la pantalla: jugar contra el algoritmo; obtener los atajos en un TOE y creernos Odiseo... ¿quién? Ya sabes, ese de la película que era tan listo¡!. Y, sin embargo, una triste imagen.

 

Todos los contextos mediáticos legitiman la presencia del arte del mismo modo que las universidades conceden titulaciones[18].

 

Y esto es el resultado de una adherencia que legitima y da esplendor a todos los modos de lo artístico. Aquí, en este territorio de la propaganda formativa e institucional, el arte-Arte puede seguir disfrazándose de anti-arte y mantener la nostalgia de tiempos mejores, más puros y auténticos... institucionalizados, en cualquier caso. No podremos decir que fueron olvidados y no tenidos en cuenta; son estudiados, puestos en valor y lanzados como referencia al mercado del intercambio de los efectos y los modos de ensamblaje de la historia para constituir cultura y valor de intercambio. Todo deviene cliché, dirá K. El arte- Arte se lo come todo, el anti-arte y el no-arte. Hace de lo fugaz una experiencia, no del instante, de la eternidad; un logro de la civilización grabado en cada una de las obras que fueron tocadas por la gracia del instante y de lo pasajero. De ahí la necesidad de pensar la fugacidad en términos musicales, dinámicos y efímeros... de ahí la importancia del silencio, el de Cage y el de Rauschenberg, y el de tantos otros. Aun así, ambos, tocados por la condensación y la pátina melancólica del anti-arte y de la institucionalización: lo que nada fue, después todo será... qué será que se era. y Así hasta el infinito y más allá. Fuga y fugacidad han de ir de la mano para hacer los requiebros justos del engaño y el hasta la vista, baby. En realidad, un adiós. Ya no seré más lo qué de mi esperabas, me voy (se va). Desapareciendo (despacio) en un infinito entrópico de información irrecuperable, en armonía con el todo... a fin.

 

Y todo lo que vino después fue el arte-Arte...y ya nadie renunció a su profesión. Tampoco a su profesionalización.  Y de ahí la estrechez de miras de su actividad, y la inocencia complice de su mirada. Todos creemos, dentro de la esfera del arte, vivir en el mejor de los mundos posibles.

 

K nos dice:

 

De todos modos, es cuestionable si merece la pena estar dentro de aquello a lo que estas prácticas permitirían acceder. Como meta humana y como idea, el Arte se está muriendo -no sólo porque opere dentro de convenciones que han dejado de ser fértiles. Está muriendo por haber preservado sus convenciones, originando así una creciente fatiga hacia ellas, indiferente a lo que yo sospecho se ha convertido en el más importante, aunque también más inconsciente, tema de las bellas artes: la fuga ritual de la Cultura[19].

 

Así que, al menos, el no-arte es un proceso interesante en tanto que transición (constante de transición o constante disipativa) en su destino entrópico: la vida. Es decir, su desapercibimiento y disolución en la misma. Para K la humanidad y todo el mundo deberían ser experimentados como una obra de arte; obra de arte del instante, de los cambios de estado (rápidos, muy rápidos, lentos o muy lentos: instantáneos). Las intra_acciones se despliegan, pliegan y repliegan; los puntos de inflexión se vuelven relevantes para el punto de vista, siempre múltiple y siempre deformando el espaciotiempo: puntos relevantes (incluso de vista), puntos densos como agujeros negros. Dice K, no hay escape de este campo de juego[20].

 

El arte-Arte no escapa a su relación con el no-arte y esto se puede traducir en términos de masa y atracción frente a la ligereza y evanescencia, su condición efímera, permitiendo, por compensación, que el arte-Arte no sea imposible de mover: lo uno por lo otro... y la cosa algo se desplaza. Por eso asistimos a un periodo tan largo, demasiado largo. Todos los modos, expresados en las contraseñas de K (y queda una para acabar con esta primera parte) per_viven y persisten. El museo se alimenta de ello, la institución académica se alimenta de ello (ya lo dijimos) y la sociedad asienta sobre este largo periodo (especie de neoneoclasicismo: todo comienza a petrificarse y a simbolizar con certeza (ya lo dijimos, insisto)).  Más de 100 años entre anti-arte, arte-Arte, etc.... y no hay señales de que la cosa vaya a cambiar. Somos incapaces. El clima cambia, lo cambiamos; pero el arte_arte no cambia. No somos capaces de cambiarlo. La vida nos matará solo por el biológico impulso de mostrar inconscientemente como pasamos a ser abono, y que el principio de conservación de la energía adquiere su máxima expresión en nuestro funeral (to much funky for a graveyard).

 

Dice K (se puede entender de diversas maneras -prefiero la más triste, me resulta más alegre):

 

Pero todos sabemos cómo termina esto: en la iglesia, por supuesto, con el club al completo haciendo reverencias y murmurando oraciones. Rezando por ellos mismos y su religión[21].

 

 

Próxima entrega

[ 04 / 11 / 2019 ]

 

 

El artista del arte_Arte realiza y vice (vivimos) una impostura absoluta. Llevamos más de siglo y medio de lucha perversamente infantil (en términos de ingenuidad polimorfa) de lucha por el poder (el señor de las moscas). Nada hemos sacado en claro que no sea el reparto de las migajas arrojadas por la caridad judeo-cristiana[22] en todas sus variantes (auténtico y verdadero reino de perversión y crueldad) de los bien llamados coleccionistas, tanto privados como institucionales -hemos de incluir la desposesión de nuestras realizaciones a través del mercado en los curriculum académicos, es decir también el ámbito de lo académico nos des-empodera y des-posee de los derechos naturales que emanan de nuestro potencial realizativo: de ahí vamos a parar a trabajos basura (residua) de profesor asociado a tiempo parcial en la universidad o a impartir fuera de nuestra "especialidad" cualquier asignatura que "toque" en primaria o secundaria. Los alumnos seguro que lo des-agradecen inconscientemente, también las asociaciones de madres y padres (progenitores todos)... y más el sistema en general, que agazapado disfruta con el fracaso de las clases trabajadores y su pobreza, material e intelectual, emocional, al fin y al cabo: esperanzas y anhelos de felicidad y realización que no son más que el teatro del dolor en el que los pervertidos encuentran un disfrute más allá del deseo, una erección y la consumación de la misma... todo muy macho, todo muy insano y lesivo.

 

Aquí podríamos escuchar el tema de Donny Hathaway, The Ghetto, en su disco Everything is Everytning[23].

 

Un largo párrafo que nos lleva a la cuarta contraseña que K nos desvela, y que nos muestra como contrapunto de todas las categorías, es decir, como contra_sujeto esencial de todos los sujetos inter_categorizados de las contraseñas previas (las tres anteriores):

 

Yo propondría, como primer paso práctico hacia la carcajada, des-artear nuestra actividad, evitar todos los roles estéticos, abandonar cualquier referencia a denominarnos artistas de cualquier tipo. Convirtiéndonos en des-artistas (cuarta contraseña) podemos existir tan fugazmente como los no-artistas, ya que cuando se descarta la profesión arte, la categoría arte pierde sentido, o por lo menos se queda anticuada. Un des- artista es alguien involucrado en la tarea de cambiar de trabajo, en modernizarse[24].

 

Pero este nuevo trabajo en el que nos implica K no implica, y así lo dice él, buscar resguardo en la ingenuidad, en nuestra infancia o en el pasado. Eso se acabó, debería de haberse acabo o debería de estar acabándose. Ahora la actitud, requiere ir más allá de la sofisticación que ya posee el des-artista.... requiere de algunos pasos más (pura teoría de juegos, en cierto modo).

 

El des-artear surgirá como una nueva forma de humor[25].

 

K, siempre atrevido, y siempre dispuesto a hacernos trabajar. Es lo que tiene el aquí y ahora: lo hacemos sobre la marcha (relativamente).

 

What happen(ing)? What happening to you? What happening here / there... etc..

 

Dónde K veía diversión, y nunca gravedad o tragedia, deberíamos de, pasados muchos años desde el escenario original -sus diferencias hay- replantear un poco el estado de ánimo con el que afrontamos el trayecto y la transformación a día de hoy. Entre otras razones porque el contexto y la escena, los diferentes planos y contra_planos, el ambiente y la atmosfera no son más propicios, todo lo contrario, todo ha ido a no-mejor, y la resiliencia no parece una actitud de final de partida, sino de inicio.

 

....................Under the bamboo
....................Bamboo bamboo
....................Under the bamboo tree
....................Two live as one
....................One live as two
....................Two live as three
....................Under the bam
....................Under the boo
....................Under the bamboo tree[26].

 

Suena el latigazo en mi nalga y recupero el instinto que creía perdido. A mí no me hagas esto¡! (parece que no tiene sentido lo que escapa de mis dedos. Nada más lejos de mi intención, claro).

 

La primera operación es de desplazamiento. La cuarta contraseña nos brinda claves de actuación. Analicémoslas¡!

 

El término Intermedia debería implicar fluidez y simultaneidad de roles, también, como vimos líneas atrás, “sfumato” y otro montón de medios raros, esotéricos, exóticos, heterodoxos todos, además de técnicas e indisciplinas borderline (estas son muy importantes, en tanto que actitud y apertura al error, la errata y el traspiés) y ante todo lo no-artístico -el milagro de la transubstanciación. El arte se entiende como una de las funciones posibles, y, por tanto, como una relación normalmente binaria entre dos variables (un desastre) … la cosa se complica si la relación deja de ser binaria y las interrelaciones comienzan a ser un potaje bullente y bullicioso (granular y discreto): el asunto es difícil de manejar, y ahí esta la gracia, la tragedia y todo el humor (paint it black).

 

Es decir, entre otras estrategias, derivemos de lo anterior, así lo hace K, técnicas de camuflaje que ayuden a huir de la profesionalización (tan en boga siempre, y más hoy en día) de la actividad llamada arte (que se enseña en tantas partes: academias, universidades populares, casas de cultura, colegios, institutos y universidades, además de a la intemperie en calles y plazas y en las frías prisiones… vamos, que por fortuna está al alcance de todos en casi todas partes y a todas horas) -este paréntesis me quedó un poco largo) Perder el hilo es intermedia.

 

El camuflaje supone un modo de desprogramación, un alejamiento de la esclavitud del arte sistémico, Creo que esta expresión es afortunada: todo arte deviene, es, sistémico. Y esto no es bien, pero es lo que hay y de lo que se habla, se trata y contrata, intercambia y genera valor, precio, estatus de clase (incluso en prisión o en las cloacas de estado). Desprogramación, misión imposible. Por eso la maestría en fugas, o mejor, la tendencia natural a la fugacidad del no-arte y su maravillosa derivada.

 

Camuflarse de otros saberes (esto está muy trabajo por la clase pseudo trabajadora como un valor en alza exprimido por los hijos del pueblo que pudieron acceder a la academia -yo mismo). Pero, a fin de cuentas, es un tipo de camuflaje efímero (ahí puede haber una pequeña esperanza de fuga) que rápidamente puede transformarse en arte hecho con otras filosofías: las del antiarte, y más tarde las del arte-Arte (segunda y tercera contraseña).

 

Pero vuelvo a la diversión que tanto agrada a K (nuestro santón sufí).

 

¿Qué es diversión?... de qué tipo o naturaleza o estado... quizás veramusement???

 

Llegados a este punto es necesario que nos asomemos al año 1963 y le demos un par de vueltas a la charla que Henry Flynt dio en el loft de Walter de Maria (fetichismo el justo y necesario), en la cual establecía una clara posición al respecto de la mano del manifiesto Fluxus de Georges Maciunas (aquí, el fetichismo, también es el inevitable: una sonrisa, por favor).

(mayúsculas y minúsculas según el documento original)

 

III 10:00 p.m.

 

pièce de résistance VERAMUSEMENT (one hour)

beyond conventional amusement

Free time, Boredom, and "liked" work

 

VERAMUSEMENT is every doing of an individual which is not naturally physiologically necessary (or harmful). is not for the satisfaction of a social demand, is not means, does not involve competition; is done entirely because he just likes it as does it, without any consciousness that anything is not-originated-by-himself; and is not special exertion. (And is done and "then" turns out to be in the category of "veramusement".)

 

Note that the fixed time is not the time of beginning of the lecture, but of the third part. By Western standards this will be a long lecture. It is recommended that those who plan not to stay through the entire lecture arrive at such a time that they can stay through the entire third part.

 

ADMISSION $1.00[27]

 

Aquí, como decía... llegados a este punto, es mera insistencia, podríamos escuchar esto como fondo musical (todos a bailar):

 

https://www.youtube.com/watch?v=9lRKBeC-QhE [28]

 

La acepción[29] de Veramusement es nítida, es vera (pero no vera icon); es vera mas, factum est ab hominibus; es más, ab hominibus facta per pura desiderio. Hecha por el hombre por puro deseo, series del inconsciente que des-hacen las leyes de recompensa y de triunfo, de ganancia o perdida. Nada que ganar y nada que perder: el puro juego de la "contra-dicción viviente" de la tensión gozo <> placer.

 

Barthes dirá:

 

¿Será el placer un goce reducido? ¿Será el goce un placer intenso? ¿Será el placer nada más que un goce debilitado, aceptado y desviado a través de un escalonamiento de conciliaciones? ¿Será el goce un placer brutal, inmediato (sin mediación)? De la respuesta (sí o no) depende la manera en que narraremos la historia de nuestra modernidad. Pues si digo que entre el placer y el goce no hay más que una diferencia de grado digo también que la historia ha sido pacificada: el texto de goce no sería más que el desarrollo lógico orgánico, histórico, del texto de placer, la vanguardia es la forma progresiva, emancipada, de la cultura pasada: el hoy sale del ayer, Robbe–Grillet está ya en Flaubert, Sollers, en Rabelais, todo Nicolás de Stael en dos centímetros cuadrados de Cézanne. Pero si por el contrario creo que el placer y el goce son fuerzas paralelas que no pueden encontrarse y que entre ellas hay algo más que un combate, una incomunicación, entonces tengo que pensar que la historia, nuestra historia, no es pacífica, ni siquiera tal vez inteligente y que el texto de goce surge en ella siempre bajo la forma de un escándalo (de una falta de equilibrio), que es siempre la traza de un corte, de una afirmación (y no de un desarrollo) y que el sujeto de esta historia (ese sujeto que soy entre otros) lejos de poder apaciguarse llevando frontalmente el gusto de obras antiguas y el sostén de obras modernas en un bello movimiento dialéctico de síntesis, es una "contradicción viviente": un sujeto dividido que goza simultáneamente a través del texto de la consistencia de su yo y de su caída.[30]

 

En todo esto hay algo wittgensteiniano que se deja entre_ver en la reducción realizada en el Tractatus de todo el lenguaje a su relación semántica. La relación semántica de Wittgenstein no es formulable y no es reductible a la unidad por ningún camino... lógico u ontológico[31]. Pero hay cierta aleatoriedad que salva y nos deja caer suavemente en el nido del azar y la estadística bayesiana, de la teoría de conjuntos y de los problemas astrales de cuerpos en inter-acción.... n cuerpos que van y vienen y que influyen unos en otros creando complicación tras complicación (nada tiende a ser o estar más sencillo salvo la entropía y su tendencia al equilibrio y el frio universal por llegar.

 

El contexto lo es todo, y las categorías, más allá de ser útiles (herramientas) para analizar el terreno de juego y las reglas impuestas (que hay que descomponer para que la complicación se expanda semióticamente y no semíticamente (un tipo especial de contaminación vírica (animal<>mineral // orgánico<>inorgánico), es decir, lejos del psicoanálisis y su corte de todas las producciones del deseo y el aplastamiento de todos los enunciados (realizativos, constatativos, etc …), rompiendo así las dos vertientes del agenciamiento, al agenciamiento maquínico de deseo y el agenciamiento colectivo de enunciación. El psicoanálisis tiende a reducir el inconsciente, incluso hace cosas peores con él, lo conjura.

 

Por este lado, así, jugando, la cosa tiende, por fortuna, a complicarse. Es importante no huir de la complicación[32], también es importante pensar(se) como un ser que está anónimo hasta cierto punto: un sujeto dividido que goza simultáneamente a través del texto de la consistencia de su yo y de su caída.[33] Es decir, el con_texto es la des_localización (y esto no es más sencillo), y los jugadores no llevan nombre o número en la espalda. Las reglas mutan y se transforman sobre la marcha, es parte del juego, y es difícil saber a quién le toca jugar, con qué, contra quién o qué, y hacia dónde marchar (adelante en todas direcciones ergo superposición cuántica). El juego deviene instantáneo y polisémico: puro gozo de vivir. El placer es una estructura impuesta que nos da ley, orden y carencia... Y así hemos venido funcionando hasta ahora: malamente¡!

 

El psicoanálisis llama producción o formación del inconsciente a lo que no son más que fracasos, conflictos, compromisos o juegos de palabras. Para el psicoanálisis siempre hay demasiados deseos: "perverso polimorfo". Os meterán en la cabeza la Carencia, la Cultura y la Ley. Pero conste que no se trata de teoría, sino del famoso arte práctico del psicoanálisis, el arte de interpretar. Y cuando se pasa de la interpretación a la significancia, de la búsqueda del significado al gran descubrimiento del significante, no parece que la situación cambie mucho[34]

 

 

Pues vaya¡!...

 

A este respecto, las indagaciones tecnológicas de los no-artistas y des-- artistas de hoy se multiplicarán a medida que la industria, el gobierno y la educación aumenten sus recursos. Una tecnología de "sistemas" involucrada en el interfaz de experiencias personales y colectivas dominará sobre la actual tecnología de "productos". Software, en otras palabras. Pero se tratará de una aproximación a los sistemas de comunicación que favorecerá la apertura de vías, en contraste con la tendencia actual de obtención de resultados propia de los especialistas en sistemas. Se trataría de un modelo de circuitos retroalimentados, algo así como en el juego infantil de "el teléfono", en el cual alguien susurra un mensaje al oído del participante contiguo que, a su vez, transmite del mismo modo el mensaje recibido para sorprenderse de que cuando el último receptor dice en voz alta el mensaje, éste difiere completamente del original. La naturaleza juguetona y el uso lúdico de la tecnología sugieren un interés positivo por actos de descubrimiento constante. Juguetear se puede convertir en un futuro cercano en un beneficio psicológico y social.[35]

 

La cosa va de sencilla a complicada. El software para K es algo muy distinto de lo qué es y supone para un ingeniero de sistemas (no necesariamente para un estadístico bayesiano: el matiz es importante, esencial), para una estructura de poder, o para alguien que se tome muy en serio los algoritmos. El software[36] es base del juego del cuidado y de la delicadeza (más cuidado, atención, se debe prestar, pues la cuestión va de sutilezas que se escapan). Es posible que K estuviera dándole vueltas a cómo manejar este concepto innovador proveniente del mundo de las matemáticas concretas, y qué en un principio solo hacía referencia a "calculadoras" (1958).

 

Software, es más, porque ware es más... y soft lo que hace es insistir en la delicadeza y fugacidad del material, del recinto efímero, del producto evanescente, de lo dicho al aire o realizado por sorpresa; del resultado inesperado e inaprensible. en definitiva, de la dificultad de retener lo que se daba:

 

ware | wer | noun [usually with adjective or noun modifier] pottery, typically that of a specified type: blue-and-white majolica ware | (wares) : Minoan potters produced an astonishing variety of wares. 

• manufactured articles of a specified type: crystal ware | aluminum ware. 

• (wares) articles offered for sale: traders in the street markets displayed their wares. 

ORIGIN Old English waru ‘commodities’, of Germanic origin, perhaps the same word as Scotsware ‘cautiousness’, and having the primary sense ‘object of care’; related to ware.

 

Todo esto sin recurrir a Heidegger, y no ir más allá en la etimología ontológica germana.

 

Soft deshace toda materialidad. El productor su inesperada sorpresa (regalo_presente) sobre el contexto de toda inflexión, su manta, y al igual que el niño (los adultos deberían) del juego anhela la transformación esplendida y mágica que se da al hacer girar las frases por el círculo de in_conscientes jugadores derviches (lo son en su in_consciencia y en su intra_acción) qie particiàn en el juguetear que tanto encanta (encantamiento) a K (k lo dice).

 

Cautiousness: hay que poner y tener cuidado, ser cautos al trabajar, es un decir, se trata de juguetear, desde el no-arte. La pérdida está garantizada al ponerlo todo en juego, pero es lo que se busca a fin de cuentas, y es lo que hay, siempre perdida (es lo que se desvela como inevitable, si no ella nos encuentra a cada instante. No falla, siempre gana). No se trata de constatar o describir, ese no es el juego, aunque para algunos sí. Se trata de darle y ponerle problemas a la Ley y las leyes y normas (inter_disciplinares e interconectadas); la intención es realizativa, y el juego debe caer del lado del derecho: adquirirlo para compartirlo. la complicación, otra vez, que envuelve lo múltiple en lo Uno y afirma lo Uno de lo múltiple. Un juego que no es formulable y que no es reductible... abierto a las series y a las transformaciones.

 

Pero volvamos a K.

Próxima entrega

[10 / 11 / 2019 ]

 

[1] Kaprow, Allan. La educación del des-artista. Árdora ediciones, Madrid, 2007.

[2] Pioneras, todas ellas y ellxs, de la música electrónica y electroacústica (faltan muchas, eran legión)

[3]  Véase la investigación desarrollada en este artículo científico, inspirador de la mirada que aplico al ensayo y a la propuesta de Kaprow.

M. Proietti, A. Pickston, F. Graffitti, P. Barrow, D. Kundys, C. Branciard, M. Ringbauer, A. Fedrizzi, Experimental test of local observer independence. Sci. Adv. 5, eaaw9832 (2019).

[4] Kaprow desarrolla una serie de categorías que son empleadas en el presente artículo y que sirven para desarrollar nuevas categoría y complejidades a partir de ellas.

[5] Kaprow, Allan. Op.cit. Págs. 13 y 14.

[6] Kaprow, Allan. Op.cit. Pág. 16.

[7] Smithson, Robert. (2011). Los escritos de Robert Smithson. Entropía y los nuevos monumentos. Editorial Alias. México.

[8] Maldonado Gómez, José. Imágenes en fuga*. Entropía, incertidumbre y gravitación en el análisis estético de la producción de sentido visual (Reflexiones sobre un texto de Robert Smithson).. ANIAV - Revista de Investigación en Artes Visuales, [S.l.], n. 5, p. 46-70, sep. 2019. ISSN 2530-9986. Disponible en: <https://polipapers.upv.es/index.php/aniav/article/view/11970>. Fecha de acceso: 29 nov. 2019 doi: https://doi.org/10.4995/aniav.2019.11970.

[9] Barad, Karen. Meeting the Universe halfway. Duke University press. 2007

[10] Las estructuras disipativas constituyen la aparición de estructuras coherentes, auto organizadas en sistemas alejados del equilibrio. Se trata de un concepto de Ilya Prigogine, que recibió el Premio Nobel de Química «por una gran contribución a la acertada extensión de la teoría termodinámica a sistemas alejados del equilibrio, que sólo pueden existir en conjunción con su entorno».

El término estructura disipativa busca representar la asociación de las ideas de orden y disipación. El nuevo hecho fundamental es que la disipación de energía y de materia, que suele asociarse a la noción de pérdida y evolución hacia el desorden, se convierte, lejos del equilibrio, en fuente de orden. (wiki)

[11] Véase Beckett, Samuel. Watt (cualquier edición es buena)

[12] Véase nota 3. La investigación de este grupo de científicos estudia y demuestra la paradoja del amigo de Wigner. El resultado implica que la teoría cuántica debería ser interpretada en términos de dependencia del observador.

[13] El realismo agencial es una Teoría propuesta por Karen Barad, la cual proviene de la intersección entre Estudios de género y la Teoría del Actor-Red. Esta teoría se presenta de manera central en el libro de la autora "Meeting the Universe Halfway".

De acuerdo con la teoría del realismo agencial de Barad, el mundo se compone de fenómenos, que son la inseparabilidad ontológica de los organismos dentro de la actuación. Intra-acción, un neologismo introducido por Barad, señala un importante desafío para la metafísica individualistas. Para Barad, cosas u objetos no preceden a su interacción, más bien, 'objetos' emergen a través de determinadas acciones dentro de la misma. Véase nota 9.

[14] Kaprow, Allan. Op.cit. Pág. 17.

[15] Véase Frank Zappa entrevista Crossfire: https://www.youtube.com/watch?v=OuGMy19Nyv4

[16]  Véase Blaise Pascal, Escritos escogidos. 116. 624. Pensamientos. Todo es uno, todo es diverso. ¡Qué de naturalezas en la del hombre! ¡Cuantas vocaciones ¿Y por qué azar cada uno sigue de ordinario la que ha oído estimar! Tacón bien torneado.

Tacón bien torneado es una expresión utilizada por Pascal para expresar un frase o pensamiento ajustado: redondo o "bien torneado".

[17] Gustave Courbet pintó multitud cuadros, re_creó escenas, de motivo cinegético. Representaciones de ciervos heridos por cazadores, acosados por perros de caza; ciervos en el bosque durante la berrea, muertos o en el esplendor de su vida. Estas pinturas simbolizan el acecho, acoso y caza de lo natural, de la nobleza real de lo creado y de la belleza, etc...

[18] Kaprow, Allan. Op.cit. Pág. 21.

[19] Kaprow, Allan. Op.cit. Pág. 23.

[20] Kaprow, Allan. Op.cit. Pág. 23.

[21] Kaprow, Allan. Op.cit. Pág. 25.

[22] Cito la moral judeo-cristiana pero también me refiero por extensión a otras morales y códigos religiosos más o menos extendidos. La toxicidad de los mismos esta fuera de toda duda después del profundo escrutinio al que han sido sometidas las organizaciones que mantiene y difunden tales códigos de conducta y prácticas reguladas y dominadas.

[23] Escúchese Donny Hathaway (1945): Everything Is Everything (Atco. 1970) - US #73, R&B #33.

Hathaway, hijo de Drusella Huntley, nació en Chicago, aunque gran parte de su infancia la pasó en St. Louis. Allí vivía con su abuela, Martha Pitts, una cantante de gospel con la que Hathaway comenzó a cantar en la iglesia a los tres años. Poco después comenzaría sus clases piano, instrumento que ya en la adolescencia tocaba prodigiosamente. En 1964 comenzó a estudiar en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Howard, en donde estuvo matriculado durante tres años y actuó con un trío de jazz; Hathaway recibió tantas ofertas de trabajo que decidió dejar la Universidad, sin haber terminado su carrera, en 1967.

[24] Kaprow, Allan. Op.cit. Pág. 26.

[25] Ibíd., Pág. 26.

[26] Véase Eliot.T.S. Fragment of an Agon. https://genius.com/Ts-eliot-fragment-of-an-agon-annotated

[27] Véase colección MOMA: https://www.moma.org/collection/works/137553

[28] HENRY FLYNT: "Hillbilly Tape Music" (https://www.youtube.com/watch?v=9lRKBeC-QhE)

[29] Se denomina acepción a uno de los significados de una palabra o expresión de lengua. En la práctica y según sea el caso, el uso de este concepto no es exactamente sinónimo de significado (o contenido) :

  • Cuando se trata de una secuencia monosémica, el concepto de acepción se corresponde exactamente con el de significado;

  • Pero cuando se trata de una secuencia polisémica (u homógrafa), las distintas acepciones configuran el significado total del término, que se distingue conceptualmente en la medida en que las diferentes acepciones tengan mayor distancia semántica, sobre todo cuando se interpretan en su globalidad (en su contexto).

En este caso el asunto es pura polisemia... polisemia del deseo, polisemia de las reglas y polisemia de la ley (nota del autor).

[30] Véase: Barthes, Roland. El placer del texto. Siglo Veintiuno Editores. Título original: Le plaisir du texte. Éditions du Seuil, París, 1973. Primera edición en español, junio de 1974.

En http://estafeta-gabrielpulecio.blogspot.com/2009/10/roland-barthes-el-placer-del-texto.html

[31] Véase Cacciari, Maximo.Krisis. Wittgenstein. Pensamiento negativo y juego. Siglo XXI ed. México. Págs. 76, 77, 78, 79.

[32] Algunos neo-platónicos utilizaban una palabra profunda para designar el estado originario que precede a todo desarrollo, a todo despliegue, a toda "explicación": la complicación, que envuelve lo múltiple en lo Uno y afirma lo Uno de lo múltiple.

Véase Deleuze, Gilles. Proust y los signos. Los signos del arte y la esencia. Editorial Anagrama. Barcelona. 1970. Págs., 56 y 57.

[33] Barthes, Roland. Op. cit. véase nota 30.

[34] Deleuze, Gilles y Parnet, Claire. Dialogos. Psicoanálisis muerto analiza. Pre-textos. Valencia, 1980. Pág. 89.

[35] Kaprow, Allan. Op.cit. Pág. 31.

[36] The first published use of the term "software" in a computing context is often credited to American statistician John W. Tukey, who published the term in "The Teaching of Concrete Mathematics"

Aquí creo que es importante la sutileza de matices de la que surge el término software y como este es conceptualizado por Kaprow. Kaprow escribe su ensayo en el año 1967 y ya el término había tenido una rápida evolución, de la estádistica mecánica cuantitativa a complejidades mayores referidas a algoritmos que dejaban a tras las "calculadoras" para comenzar con la computación avanzada y el desarrollo de componentes lógicos (logiciel) que permitían, por ejemplo, el procesamiento de textos (Barthes) a través de lenguajes de programación... la cuestión es complicada. La popularización de los equipos domésticos no llegaría hasta principios de los años 80.